8/5/12

Chapter 3

Me abrazaba suavemente la cintura mientras dormía, era todo paz y tranquilidad, no quería que las noches acabaran nunca mientras él estuviera conmigo para cuidarme. James Bale no era más que un sueño, pero para mi sería alguien real. Casi podía sentir su aliento en la nuca y su ligero vaivén de pulmones por la acción de respirar. Me hacía sentir bien, pero por desgracia, no siempre podía estar a mi lado.
Solo si me encontraba sola aparecía y no me dejaba ni a sol ni a sombra, siempre estaba pendiente de todo lo que hacía y me cuidaba cuando nadie mas podía hacerlo, cuando necesitaba alguien a mi lado, James era esa persona que todos anhelamos que esté con nosotros.
Apenas concebía el sueño, no tenía intención de dormirme todavía, mi cabeza no dejaba de pensar en cosas sin sentido; Por qué las ranas no crían pelo, por qué los cerdos no vuelan, y porque ambas expresiones se utilizaban a tanta ciencia cierta de que nunca ocurrirán para evadir cualquier tipo de petición que un niño pueda realizar a un adulto. De idioteces varias estaba mi sesera llena.
James Bale no hablaba conmigo salvo si era estrictamente necesario. Desde que apareció hasta que empezó a dirigirme palabras sueltas pasaron eternidades, o al menos eso me parecía a mi.
Llegó de la nada cuando grité en sueños dos palabras: te necesito. Me desperté a mi misma y me asusté mucho, me sentí imbécil por haberme despertado por mi propia culpa y intenté volver a dormirme, pero alguien estaba en mi cuarto, podía sentirlo. No puedo describir por qué, ni como fue, pero sabía que no estaba sola en aquellas cuatro paredes. No tenía miedo, no temía nada, sabía desde el primer momento que estaba allí para hacerme feliz, para quitarme parte de las penas que este mundo me había impuesto y para sacarme una sonrisa de vez en cuando, y en ese preciso momento.
Le conocía, le conozco. ¿De qué? Buena pregunta. Ni yo lo sé. Me resulta familiar, había estado con él antes, podría jurarlo, pero no sé ni dónde ni cómo ni por qué no conseguía acordarme.
Sus cuatro primeras palabras las dijo pocos días después:
- Yo también te necesito.
- ¿Quién eres?
- James Bale.
- ¿Para qué has venido?
- Para no dejarte mas tiempo sola.
- ¿Sola? No estoy sola... Yo vivo aquí, esta es mi casa...
No me dejó acabar la frase cuando contestó - No, no vives aquí. Esta no es tu casa, no puedes olvidarte, para eso estoy aquí.
Creo que es la frase mas larga que escuché de las cuerdas vocales de James Bale.
Desde aquel día estuvo conmigo cuando me sentía triste, sola, y esa noche necesitaba a alguien a mi lado. No tardó ni dos segundos desde que lo pensé hasta que llegó. Le tenía otra vez conmigo, y no quería dejarle escapar de nuevo. Quería que fuera una persona real, que todos pudieran verle, que no pensaran que estaba loca, pero no sabía como conseguirlo, en aquellos momentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario