Tú me enseñaste que los ojos esconden algo más que lo que podemos llegar a ver. El alma habita dentro de ellos, y bien puedo saberlo, ahora que ya no veo el alma que me dejabas ver cuando solo éramos extraños. Extraños que parecían conocerse, que creían amarse, que ansiaban tenerse y que al encontrarse realmente, se distanciaron, como si de dos cargas positivas se tratase, como si de Sol y Luna estuviésemos hablando. Distantes y distintos, fuimos un eclipse que nos pareció hermoso, que se encontró vergonzosamente, que llegó a su plenitud total y que después, efimeramente, se distanció para no volver a cruzar sus caminos.
Eres tú, mi efímero sueño, al que le debo la forma de ver la vida que me ha enseñado, al que le ruego cada noche que vuelva en silencio, sin que él lo sepa, sin que necesite saberlo.
Eres tú, mi efímero sueño, el que me ha marcado y me ha hecho temblar de miedo porque al irse, todo lo que quedaba de mí, decidió llevárselo.
Eres tú, mi efímero sueño, como la efímera esperanza de que vuelva a dormirme para poder sumergirme en tu cuento, y que me hables de amor y de tiempos en los que ambos conocimos entero su esencia, para después derrumbarnos de nuevo.
Mi efímero sueño, nunca quise perderte, a pesar de lo inevitable que dijiste que sería, me aferré a la posibilidad de que me querías y que eso nadie podría romperlo.
Mi efímero sueño, alma mía, elige bien tus caminos, cuida bien tus aventuras, no me olvides, nunca, si llegas a separarte de mí, recuerda que algún día, volveremos a encontrarnos en la Luna.
Eres tú, mi efímero sueño, al que le debo la forma de ver la vida que me ha enseñado, al que le ruego cada noche que vuelva en silencio, sin que él lo sepa, sin que necesite saberlo.
Eres tú, mi efímero sueño, el que me ha marcado y me ha hecho temblar de miedo porque al irse, todo lo que quedaba de mí, decidió llevárselo.
Eres tú, mi efímero sueño, como la efímera esperanza de que vuelva a dormirme para poder sumergirme en tu cuento, y que me hables de amor y de tiempos en los que ambos conocimos entero su esencia, para después derrumbarnos de nuevo.
Mi efímero sueño, nunca quise perderte, a pesar de lo inevitable que dijiste que sería, me aferré a la posibilidad de que me querías y que eso nadie podría romperlo.
Mi efímero sueño, alma mía, elige bien tus caminos, cuida bien tus aventuras, no me olvides, nunca, si llegas a separarte de mí, recuerda que algún día, volveremos a encontrarnos en la Luna.