Es ese pequeño dolor de cabeza que te entra cuando no quieres escuchar palabras dolorosas.
Es esa acidez de estómago que tienes cuando alguien te da una mala noticia.
Es esas ganas de llorar que tienes que contener porque no deberías llorar por algo "insignificante", o al menos así es para los demás.
Son las ganas de quemar el Status Quo y con el quemar a toda la gente retrógrada que lo difunde, haciendo así que gente humilde, sensible y buena sean felices a cambio de dejar sus sentimientos a otro lado, sus verdaderos pensamientos y sobre todo y lo mas importante, su realidad.
Mi realidad es una mierda. Sincera, pero una mierda. Es una de estas cosas que la gente piensa que vale para algo, pero en realidad otros hacen que eso se quede en nada. Que dos personas que podrían haber llegado a ser felices sean destruidas socialmente por este mundo de distinciones.
Si tu no hubieras llegado nunca, jamás me habría dado cuenta de que la amistad a primera vista existe, y también de que tengo que aprender a esconder mi verdadero yo siempre que esté cerca de ti, o se podría invocar al mismísimo huracán Katrina.