Te atreviste a preguntarme lo que me gusta de ti. Querías saber por qué te amo. Y aquí estoy, intentando poner en palabras algo que me resulta muy difícil de expresar, pero lo haré lo mejor que pueda. Porque esto es lo que soy cuando estoy contigo. La mejor versión de mí.
Eres el perfecto compañero de vida, comprendes lo que siento por la música mejor que nadie, y oyes las mismas melodías en la cabeza que puedo oír yo cuando no hay música a nuestro alrededor. Tenemos la capacidad de crearla cuando el sonido no existe, cuando hay ruido blanco entre nosotros.
Me dejas ser yo misma, y no tengo miedo de mostrarme tal y como soy cuando estoy a tu lado, no solo no te espanta que me ponga a correr y a saltar de la nada si no que te gusta que lo haga, porque soy yo en toda mi esencia, y me siento libre al poder compartir mi verdadero yo contigo.
Me encantan tus abrazos, sinceros, llenos de vida y de cariño. Los necesito para respirar y los recuerdo cuando necesito algo más que aire y no estás a mi lado. Tus abrazos me dan la vida, me recuerdan que algo mejor está por llegar junto a ti.
Que me mires y me sonrías me hace saber que estás ahí, en ese momento, observandome y queriendome como si fuese el último día que nos quedase en la tierra. Y es maravilloso.
Tus besos, dulces, tiernos, seguros y firmes. Me demuestras quién eres con cada beso, y los necesito tanto como necesito saber que estás a mi lado en cada paso que doy. Aunque no estés físicamente, pero estás ahí, te siento. Eres tú, lo tengo claro.
Apenas un roce, apenas una caricia, apenas un momento que se nos escapa entre los dedos pero que hacemos nuestro, porque todo lo que tocamos juntos lo convertimos en oro y lo guardamos en nuestra memoria como el tesoro en el que se ha convertido.
Necesito vivir con esta sensación en el estómago todos los días. Este sentimiento de persona enamorada de su otra mitad, siempre, constante.
Eres tú, te he encontrado, y llevo toda mi vida buscandote pero un peso se ha liberado de mi espalda cuando te he besado por primera vez. El comienzo de algo eterno, algo que no se puede romper ni con la distancia, ni con las hormonas jodidas de nuestros cuerpos, ni con los problemas que estén por llegar. Somos mucho más que esto.
Somos mucho más que humanos perdidos en un camino que nunca se encontrarán.
Ahora estamos juntos, y somos dos almas unidas, por fin, de nuevo.
Te amo.
Eres el perfecto compañero de vida, comprendes lo que siento por la música mejor que nadie, y oyes las mismas melodías en la cabeza que puedo oír yo cuando no hay música a nuestro alrededor. Tenemos la capacidad de crearla cuando el sonido no existe, cuando hay ruido blanco entre nosotros.
Me dejas ser yo misma, y no tengo miedo de mostrarme tal y como soy cuando estoy a tu lado, no solo no te espanta que me ponga a correr y a saltar de la nada si no que te gusta que lo haga, porque soy yo en toda mi esencia, y me siento libre al poder compartir mi verdadero yo contigo.
Me encantan tus abrazos, sinceros, llenos de vida y de cariño. Los necesito para respirar y los recuerdo cuando necesito algo más que aire y no estás a mi lado. Tus abrazos me dan la vida, me recuerdan que algo mejor está por llegar junto a ti.
Que me mires y me sonrías me hace saber que estás ahí, en ese momento, observandome y queriendome como si fuese el último día que nos quedase en la tierra. Y es maravilloso.
Tus besos, dulces, tiernos, seguros y firmes. Me demuestras quién eres con cada beso, y los necesito tanto como necesito saber que estás a mi lado en cada paso que doy. Aunque no estés físicamente, pero estás ahí, te siento. Eres tú, lo tengo claro.
Apenas un roce, apenas una caricia, apenas un momento que se nos escapa entre los dedos pero que hacemos nuestro, porque todo lo que tocamos juntos lo convertimos en oro y lo guardamos en nuestra memoria como el tesoro en el que se ha convertido.
Necesito vivir con esta sensación en el estómago todos los días. Este sentimiento de persona enamorada de su otra mitad, siempre, constante.
Eres tú, te he encontrado, y llevo toda mi vida buscandote pero un peso se ha liberado de mi espalda cuando te he besado por primera vez. El comienzo de algo eterno, algo que no se puede romper ni con la distancia, ni con las hormonas jodidas de nuestros cuerpos, ni con los problemas que estén por llegar. Somos mucho más que esto.
Somos mucho más que humanos perdidos en un camino que nunca se encontrarán.
Ahora estamos juntos, y somos dos almas unidas, por fin, de nuevo.
Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario